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Mostrando entradas de abril, 2019

Solo un Jesús machote puede salvarnos

Será que llevo uno días intensos, que quizás me estoy pasando con el café, o ambas cosas, pero el otro día tuve una experiencia de esas “extraordinarias” que me gustaría compartir con todas vosotras. Estaba yo durmiendo, en mi cama, con mi marido, cuando de pronto tuve la sensación de ser arrebatado (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; solo Dios lo sabe) y llevado a un paraíso evangelical. Que era tan divino lugar no lo deduje por la belleza de la estancia, o porque me produjera una sensación de paz y amor, en realidad me pareció un sitio muy triste y patético. Me percaté de que me encontraba en el paraíso evangelical cuando vislumbré a cuatro ángeles asexuados delante de mí, con sus sandalias, vestidos blancos, alas rebosantes de plumas, una diadema en su cabeza repleta de rizos rubios, y una cara de muy mala leche, que me decían: “En este paraíso, solo un Jesús machote puede salvarnos”. Yo buscaba por todos lados para ver si veía alguno, pero lamentablemente no lo encontr…

La cruz y la cama

Cuentan los evangelios que mientras Jesús agonizaba en la cruz las personas que pasaban por delante de tan terrible escenario le decían: “¡Si eres Hijo de Dios, baja de la cruz!”. Y es que claro, tenían razón, los Hijos de Dios tienen otros sitios más honrosos donde morir: en su cama por ejemplo. Desde entonces hasta ahora, aquellos mensajes inhumanos han cambiado mucho, y ahora los guardianes del orden nos dicen a nosotras que para ser “Hijas de Dios” hemos de descender de nuestras deshonrosas camas, y subirnos a sus maravillosas cruces de neón para que todo el mundo pueda ver lo divinas que somos. No sé, pero tengo la sensación de que para mucha gente el cristianismo es un viaje de la cruz a la cama, o de la cama a la cruz.

Will Graham, tranquilo, coja aire y cuente hasta cinco

Hermano Will,
Ayer leí su artículo “No, no, no, Jesucristo no era marica” en el Magacín de Protestante Digital, y finalmente he decidido dar mi opinión sobre su campaña de acoso tras la publicación de mi libro “Solo un Jesús marica puede salvarnos”. Personalmente no le conozco, no tengo ni la más mínima idea de quién es usted, la primera vez que escuché su nombre fue hace unos meses cuando promovió también un boicot contra la Editorial Clie utilizando la revista Protestante Digital. Me reitero, no le conozco personalmente, así que lo que le voy a decir ahora tiene que ver con la imagen que proyecta en la red, que no sé si se corresponde con la realidad. Y se lo voy a decir como se lo diría a mi propio hermano porque, aunque me pueda gustar más o menos, el Dios que reveló el Jesús marica al que yo sigo nos ha hecho hermanos a usted a mí.

No nos ha salido un papa raro

Creo, como el papa Francisco afirmó en el programa Salvados de la Sexta, que las tendencias no son pecado, y por tanto (a partir de aquí es deducción mía) si una persona tiene tendencia a la LGTBIQfobia no está pecando, que el pecado (y disculpar por utilizar una palabra con un pasado tan sangriento) está en la práctica. Es decir, que lo encontramos cuando actuamos, de pensamiento, palabra y obra de una forma LGTBIQfóbica. Quienes hayan escuchado el resto de la entrevista podrán valorar ellas mismas si el papa Francisco está o no cometiendo un pecado con las personas LGTBIQ. Y después, tendrán más herramientas para juzgar si su discurso da, o no, cobertura a las terapias para “curar la homosexualidad” que impartía el obispado de Alcalá de Henares en Madrid y que ha destapado eldiario.es.