jueves, diciembre 31

No creo que Cesar Vidal deba 2’4 millones de euros a Hacienda


Creo que no hay mejor manera de empezar este artículo que mintiendo, así que os explicaré que estaba leyendo el último artículo de Cesar Vidal en su columna de mi revista evangélica de cabecera (Protestante Digital) y su prosa me llegó al alma. Ya el título, La luz de la Navidad, casi me obliga a entrar en el éxtasis necesario para sobrevivir a estas fiestas. Y qué decir del encabezado tan riguroso y científico: “Datos astronómicos encajan con el Evangelio de Mateo y explicarían cómo los magos pudieron ver la llamada –estrella- y seguirla durante meses hasta Palestina”.

La primera parte del artículo resulta digna de un gran historiador, explicando como Kepler o Schnabel descifraron que lo que los magos vieron en el cielo, más que una estrella, fue realmente la conjunción de Saturno y Júpiter. Yo a Cesar me lo creo a pies juntillas, un cristiano evangélico de su reputación merece toda mi confianza, además es un buen historiador, por mucho que los más envidiosos no lo dejen en muy buen lugar. Me refiero por ejemplo al profesor Eduardo González Calleja, que hace ya unos años al referirse al estilo de nuestro hermano Vidal sentenció que su obra era: “una porción de páginas de relleno que envuelve la inanidad total a la hora de tratar el tema que es presunto objeto de análisis... El repertorio bibliográfico, con obras repetidas o redundantes, asignaciones falsas, inserciones inexplicables y olvidos clamorosos[1]”.

Pero yo, como digo, confío en Cesar Vidal y me gusta que me recuerde que estamos en Navidad, una festividad cristiana que “nos permite recordar a alguien que derramó y derrama una luz superior”. Y lo hace sin alejarse de la realidad, recordándonos algo que todos estamos viviendo en este momento: “el tristísimo espectáculo de la política nacional”. Y es que Cesar Vidal siempre ha sido un hombre implicado políticamente, un comentarista con buenas formas, dignas de un fiel seguidor de Jesús. Un cristiano que como su maestro, derrama una luz superior. Recuerdo por ejemplo dos de sus relámpagos; El primero al referirse al Socialista Pedro Zerolo: “Nunca permitiría que Pedro Zerolo se colocara a mi espalda[2]y el segundo al hablar sobre el anterior presidente del Gobierno español: “Zapatero le bajo los pantalones al Estado de Derecho para que ETA lo sodomice[3].

Y es que Cesar Vidal tiene toda la razón cuando nos explica en su artículo que la Historia de la Humanidad sería totalmente distinta si Jesús no hubiese venido al mundo, porque de lo contrario “nuestra sociedad padecería los males típicos de la cultura clásica”. El mundo griego nos ha dejado tristes recuerdos de hombres que soñaban con sodomizar y ser sodomizados, mientras que el cristianismo nos ha traído a hombres varoniles, fuertes y masculinos como el hermano Vidal a los que les encantan las mujeres. ¿Qué sería de nuestro cristianismo evangelical sin él? ¿Quién denunciaría el avance del temible lobby gay? Incluso el director de Infocatólica reconoce que don Cesar Vidal denunció que había un articulista homosexual en esa revista[4], aunque se le olvidara decir el nombre. Algo que jamás ocurriría en una revista como Protestante Digital, porque aunque Pío Moa se atreviera a decir que había oído que Cesar Vidal era un homosexual reprimido que no acababa de salir del armario[5], yo no me lo creo para nada. Cesar Vidal es un gran hombre que no necesita tener detrás suyo a nadie más, ni siquiera a Jiménez Losantos.

Al terminar su artículo Cesar Vidal hace unas preciosas afirmaciones cargadas de un amor fraterno que sólo pueden venir de quien tiene a Jesús en su interior. Me refiero a la invitación a abrir el corazón para recibir la esperanza, el perdón y la confianza a todos aquellos que están enfermos, que son huérfanos, a los que no tienen un empleo digno, a los ancianos. Me decía un buen amigo cuando leyó esto (recuerdo a mis lectores que estoy fantaseando) que si tuviésemos un Estado que se preocupase de quien más lo necesita, no haría falta que los más necesitados abriesen el corazón; si los que más tienen abrieran la cartera habría suficiente. Yo a mi amigo no le hago ni caso, las palabras de Cesar Vidal me parecen mucho más cristianas, suenan casi a celestiales. Y aprovecho para decirle a mi amigo desde aquí, que no me creo eso que dicen los medios de que Cesar Vidal deba 2’4 millones de euros a hacienda, por mucho que salga en la  lista de morosos[6].  Todo esto es pura envidia, o como el mismo Cesar Vidal afirma en el único medio que se ha atrevido a entrevistarle (Protesante Digital) para dejar su buen nombre sin mancha; tanto los Gobiernos de Zapatero como el de Rajoy han arremetido contra él por ser un hombre de centro, mucho más de centro que el señor Albert Rivera diría yo.. Así que tendremos que esperar a que algún día VOX llegue al Gobierno para que Cesar Vidal pueda vivir tranquilo.

La luz de la Navidad sigue aún brillando aunque hace ya algunos días que celebramos el nacimiento de Jesús. Y le digo al Señor Cesar Vidal que sigo su consejo, y no dejo pasar ni un día más para abrir mi corazón a la estrella (o conjunción Saturno-Júpiter, ¡que más dará!), incluso para subirme a ella, haber si logra llevarme junto a mi maestro en Miami. No me importa el precio que tenga que pagar (aunque sean 2’4 millones de euros a Hacienda), seguro que a su lado mi vida será mucho más feliz. Y quien sabe, a lo mejor desde allí, Protestante Digital me pone una columna, o también se decide a entrevistarme. ¡Creo que sería el mejor regalo de Navidad que puedo esperar!


Carlos Osma





[1] http://arbustoguerrero.blogspot.com.es/2006/02/desmontando-csar-vidal-primera-parte.html
[3] http://www.periodistadigital.com/opinion/politica/2011/03/29/cesar-vidal-zapatero-le-bajo-los-pantalones-al-estado-de-derecho-para-que-la-eta-lo-sodomice.shtml
[6] http://economia.elpais.com/economia/2015/12/23/actualidad/1450865166_740092.html

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